El último mes antes de la PAES se aprovecha mejor con un plan en cuatro etapas: diagnóstico de errores, trabajo en tus ejes más débiles, ensayos completos cronometrados y una última semana de repaso liviano. Con la PAES Regular el 30 de noviembre y el 1 y 2 de diciembre, cuatro semanas alcanzan para subir puntaje si cada hora de estudio apunta a algo concreto.
Lo que más rinde en este tramo es corregir los errores que se repiten, más que ver materia nueva. Acá te dejamos qué hacer semana a semana, cómo usar los ensayos, cómo cuidar la última semana y cuándo conviene pedir ayuda.
Lo que tienes que saber
- Quedan cuatro semanas hasta el lunes 30 de noviembre, primer día de rendición de la PAES Regular.
- Revisar tus errores de ensayos anteriores mueve más el puntaje que repasar todo el temario desde cero.
- Un ensayo completo y cronometrado por semana te entrega datos reales sobre tus tiempos y tus temas débiles.
- La última semana sirve para repasar con calma, dormir bien y dejar la logística resuelta.
¿Cuánto se puede mejorar en cuatro semanas?
Se puede mejorar bastante cuando el tiempo se usa en lo que más pesa. En cuatro semanas no alcanzas a ver todo el temario de nuevo, pero sí a corregir tus dos o tres ejes más débiles y a entrenar el manejo del tiempo, que en matemática suele costar muchos puntos.
Un dato de referencia propio: Catalina Estay llegó a PreuCG con 550 puntos en M1 y terminó con 840. Cada caso depende del punto de partida y de las horas de trabajo, por eso el primer paso es medir dónde estás hoy. Si quieres ver cómo pensamos las ganancias de puntaje, lo explicamos en cuánto sube el puntaje en un intensivo PAES.
¿Qué hacer en la primera semana?
La primera semana se dedica a diagnosticar. Toma el último ensayo que hayas rendido, o rinde uno completo, y clasifica cada error según su causa: no sabía el contenido, lo sabía y me equivoqué en el cálculo, no entendí el enunciado, o no me alcanzó el tiempo.
Esa clasificación define el resto del mes. Si la mayoría de tus errores son de contenido, necesitas estudiar esos temas. Si son de cálculo o de lectura del enunciado, el trabajo es de práctica y de método. Termina la semana con una lista de tres a cinco temas ordenados por cuántos puntos te hacen perder.
¿Cómo trabajar los ejes más débiles en la segunda semana?
Trabájalos de a uno, con ejercicios graduados y corrección inmediata. Elige el tema que más puntos te cuesta, repasa la idea central, resuelve ejercicios de dificultad creciente y revisa cada respuesta el mismo día, anotando por qué fallaste cuando ocurra.
Si no tienes claro cómo organizar tu estudio de matemática, en cómo estudiar matemáticas para la PAES te dejamos un método paso a paso. Cierra la semana con un ensayo cronometrado para comprobar si el trabajo se nota.
¿Cómo usar los ensayos en la tercera semana?
Rinde ensayos completos en el mismo horario de la prueba real, con tiempo medido y sin pausas extra. La tercera semana sirve para ver cómo funcionas bajo la presión del reloj, algo que los ejercicios sueltos no entrenan.
Después de cada ensayo dedica más tiempo a revisarlo que a rendirlo. Marca las preguntas que dejaste en blanco, las que respondiste con duda y las que te tomaron demasiado tiempo. Con esa información defines una estrategia: qué preguntas resolver primero, cuándo saltar una y cuánto tiempo darle a cada bloque.
¿Qué conviene hacer en la última semana?
La última semana es para repasar liviano y llegar en buen estado. Evita materia nueva, repasa tu cuaderno de errores, haz ejercicios cortos de los temas que ya dominas y deja los ensayos largos para días anteriores, de modo que el cuerpo y la cabeza lleguen descansados.
También conviene resolver lo logístico con anticipación: revisar tu Tarjeta de Identificación con el local y la sala asignados, preparar tu cédula, lápices y todo lo que necesites, y definir cómo vas a llegar. Si los nervios aparecen, en cómo controlar la ansiedad antes de la PAES tienes herramientas concretas. Y para saber cuánto pesa cada prueba en tu carrera, mira cómo se calcula el puntaje ponderado.
¿Cuándo conviene pedir ayuda profesional?
Conviene cuando llevas semanas estudiando y tu puntaje en los ensayos no se mueve, o cuando no logras identificar por qué fallas. Un profesor que revise tus ensayos puede ver patrones que tú no ves y ahorrarte días de trabajo en temas que ya dominas.
En PreuCG trabajamos solo Matemática M1 y M2. La modalidad presencial funciona en Lo Barnechea con grupos de máximo 5 alumnos, y la modalidad online recibe a todos los perfiles, con seguimiento cercano. En la PAES 2025, 4 de nuestros 28 alumnos alcanzaron puntaje nacional, cerca de 1 de cada 7. También puedes revisar en qué se diferencian la M1 y la M2 para decidir en qué enfocarte.
Agenda un diagnóstico sin costo
Todavía estás a tiempo de dar una buena PAES. Agenda un diagnóstico sin costo y sal con un plan para las semanas que quedan, con tus ejes prioritarios y una meta por prueba. Estamos en Av. La Dehesa 1540, Lo Barnechea, y también trabajamos online.
Preguntas frecuentes
¿Cuántas horas al día debería estudiar el último mes?
Depende de tu punto de partida y de tus otras obligaciones, pero lo que más importa es la constancia y la calidad. Entre dos y cuatro horas diarias bien enfocadas, con descansos, suelen rendir más que jornadas largas y dispersas. Ajusta la carga según cómo respondes y evita llegar agotado a la semana de la prueba.
¿Es mejor repasar todo el temario o enfocarme en mis errores?
En cuatro semanas rinde más enfocarte en tus errores. Repasar todo el temario toma un tiempo que no tienes y reparte la atención en temas que ya dominas. Revisa tus ensayos, identifica los temas que más puntos te quitan y trabaja esos primero, dejando el repaso general para el final.
¿Cuántos ensayos debería rendir antes de la PAES?
Un ensayo completo por semana es una buena base para el último mes, más uno intermedio si tu tiempo lo permite. Lo importante es revisarlos a fondo. Un ensayo bien analizado te enseña más que varios rendidos de corrido sin corregir, así que prioriza la calidad de la revisión.
¿Qué hago el día antes de la PAES?
Repasa liviano, prepara tus documentos y tus útiles, y acuéstate a tu hora habitual. Evita estudiar materia nueva o hacer un ensayo largo. Conviene dejar listo cómo llegarás al local de rendición para no tener apuros esa mañana, y descansar para entrar a la prueba con la cabeza despejada.
